De contador a empresario: 10 reglas de oro para emprender

Junio, 2021
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Lograr el éxito de un proyecto como emprendedor, es todo, menos algo fácil. Para obtener un panorama real de tu negocio, es primordial llevar una contabilidad formal y que esta sea realizada por un profesional que te acompañe durante todo el proceso. Además, los datos que te brinde serán de vital importancia para después observar y analizar ciertos fallos (o aciertos) y así, asegurar el óptimo funcionamiento de todos tus procesos.

En este caso, el especialista que puede acompañarte y quien debe ser capaz de procesar todas esas operaciones y transacciones que afectan a tu empresa, es el contador.

Las finanzas son un área crucial de la gestión de todo tipo de compañía, especialmente para aquellas que buscan crecer y mejorar su competitividad. Sin embargo, aunque los empresarios y emprendedores suelen estar conscientes de su importancia, muchas veces no logran dominarlas de forma eficaz.

A continuación, te presentamos 10 consejos para maximizar la gestión financiera de tu organización, de la mano de nuestros contadores expertos:

1. Mantente al tanto del entorno económico y financiero:

Un buen liderazgo, incluye la observación y análisis de factores externos que puedan impactar a la empresa, de ahí la importancia del seguimiento del entorno financiero.

Además, en la contabilidad es indispensable evaluar todas las variantes, que, pese a no depender de tu equipo de trabajo, influyen en tu compañía.

2. Mantente al día de leyes, normas y regulaciones:

Es importante que tanto tú, como quienes se encargan de las tareas financieras y administrativas, conozcan las normativas, reformas y regulaciones en materia económica; así como sus últimas actualizaciones.

La autorización de créditos de nómina y la opción de solicitar préstamos de valores a una mayor cantidad de organismos, son algunas de las alternativas que se brindan al sector empresarial.

3. Procura la creación de un fondo para imprevistos:

“Prospección”, “alcance” y “metas” son palabras clave en el mundo empresarial.

Si deseas administrar tu capital de manera efectiva, debes anticipar cuánto dinero estás dispuesto a invertir y proyectar los ingresos que esperas generar en un periodo de tiempo determinado.

Sin embargo, aunque las predicciones son indispensables, siempre han de surgir imprevistos que puedan alterarlas.

Para contrarrestar el efecto anterior, es importante contar con una fracción del capital, única y exclusivamente asignada a resolver situaciones que estén fuera de tu control.

Además, contar recursos extras, te ayudará a afrontar reparaciones inesperadas de maquinaria o incrementos a los precios de materias primas e insumos.

De no hacerlo, te podrías enfrentar a la penosa necesidad de pausar tus operaciones o a utilizar capital que ya habías destinado a otros fines; lo que podría causar un gran déficit financiero e incertidumbre a tu organización.

4. Evita generar pasivos laborales en exceso:

La generación de pasivos es inevitable; no obstante, es indispensable que asumas el compromiso de producirlos en forma responsable.

Estos se generan debido a la antigüedad que generan tus colaboradores, por lo que al renunciar o ser despedidos, debes otorgarles una remuneración y liquidar sus vacaciones o bonos pendientes.

Por lo anterior, es importante que contengas una nómina acorde al tamaño de tu negocio y su flujo de ventas. De no hacerlo, los pasivos laborales acumulados podrían afectar tus finanzas en el futuro.

5. Calcula la capacidad de endeudamiento de tu negocio:

Contrario a lo que podrías pensar, endeudarte no está mal, solo no debes hacerlo sin una planificación previa. Para ello, resulta prioritario que dimensiones tu capacidad de endeudamiento.

Existen diversas fórmulas e indicadores que pueden hacer más sencillo este cálculo. La más tradicional, es la de restar los gastos fijos mensuales de los ingresos totales mensuales y multiplicar ese resultado x .35.

Otra regla de oro es ¡Jamás acceder a créditos superiores al patrimonio total!

Recuerda que un crédito puede impulsar significativamente el crecimiento de tu negocio, pero sobrepasar tu capacidad de endeudamiento podría acarrear grandes problemas financieros y operativos.

6. No mezcles tus finanzas corporativas con las personales:

Podría parecer algo lógico, pero se trata de una regla aplica para pequeños y medianos emprendedores.

Si las cosas en tu negocio marchan mal, desde el punto de vista financiero, debes evitar a toda costa “desembolsar” parte de tus ahorros o ingresos personales para solventar la causa.

En el supuesto de que tomes capital de tu negocio para gastos familiares, podrías comprometer operaciones tan importantes como la rotación de inventarios y el pago al personal.

La única forma de no verte obligado a comprometer tus finanzas personales es gestionando de manera inteligente tus presupuestos.

Siempre se puede salir a flote de las adversidades, a través de financiamientos y otras estrategias.

7. Cambia cuentas «corrientes» por «cuentas de ahorro»:

Gestionar las finanzas de forma inteligente, significa prestar atención a los mecanismos de ahorro.

Siempre que acumules dinero de reserva, es decir, que no será destinado para la operación; debes mantenerlo en cuentas de ahorro, que aseguren un incremento lento, pero constante del capital.

Además, puedes apostar por opciones que te brinden la posibilidad de multiplicar tus dividendos, como la inversión en mercados bursátiles.

8. Iguala los lapsos de pago con los de cobro:

Una economía saludable, entre otras cosas, cuenta con un gran volumen de créditos. Por dicha razón, sería adecuado que generes cuentas por cobrar, especialmente si te encuentras al frente de una comercializadora y, por ende, tus principales generadores de ingresos son los puntos de venta.

Solo, deberás equiparar los lapsos en los que das crédito con los momentos en los que realizas los cobros.

Por ejemplo, si tienes pagar a los proveedores de materia prima de forma semanal, sería un grave error otorgar financiamientos con lapsos de vencimiento superiores.

De suceder esto, el flujo de recursos en la compañía se verá comprometido. Debido a ellos, un buen manejo financiero debe ser equilibrado.

9. Implementa un sistema ERP

Para que operes en un esquema mejor organizado y tengas forma de mejorar tu rentabilidad, lo ideal es implementar soluciones tecnológicas que te respalden. Una de las mejores alternativas, son los sistemas ERP en la nube.

Este tipo de plataformas, te permiten alojar la información más relevante de tu negocio en servidores remotos y no en equipos o dispositivos informáticos que puedan dañarse.

Esto, además de proteger mejor tus datos y documentos, permite que usuarios previamente autorizados puedan acceder desde diferentes dispositivos y lugares a ellos.

10. Evalúa la estacionalidad de tus finanzas:

Entre los principales factores para medir el comportamiento financiero de las empresas, se encuentra la estacionalidad.

El principal beneficio de comprender su comportamiento es que te permite diseñar estrategias para preservar tu capital, en los periodos en los que la liquidez es menor.

Si en algún mes en específico sueles generar pocas ventas, se trata del indicado para ofrecer rebajas, descuentos o implementar diferentes técnicas de mercadotecnia y de promoción.

¿Te pareció interesante este artículo? El buen emprendedor es alguien que mantiene una actitud analítica e intenta aprovechar la información de forma estratégica. Si aún no cuentas con personal para gestionar tu contabilidad, contacta a uno de nuestros expertos y obtén un plan de gestión financiera, 100% personalizado: https://involve.mx/contacto.html

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